Europa, lo viejo y lo nuevo



Por Emir Sader

Europa se jactó, con razones, de haber sido el continente de las democracias. Especialmente durante las décadas en que tuvo vigencia el Estado de Bienestar Social, el continente se podía enorgullecer de combinar sistemas políticos democráticos com democracia social.
La unidad europea venía a consolidar esos sistemas y a afirmar su lugar en el mundo, pero sucedió lo contrario. Cuando se mira hoy a Europa, lo que se ve es la destrucción de los derechos sociales que han caracterizado a los países del continente durante décadas, la consolidación de la hegemonía de un pais sobre los otros, así como la pérdida de la capacidad de los ciudadanos de decidir sobre los destinos de sus países.