ZYGMUNT BAUMAN (ÚLTIMA ENTREVISTA)



“Para aquellos que han sido abandonados, los bárbaros son los salvadores”


La respuesta mayoritaria entre la “izquierda liberal”, tanto en Europa como en Estados Unidos, frente al éxito electoral de Donald Trump es el miedo. “Es un momento de grandes riesgos”, “la victoria de Donald Trump cuestiona el modelo democrático occidental”, nos llevará “a una nueva etapa política, una política posneoliberal, posfin de la historia, que ningún otro presidente imaginable”, “la elección de Donald Trump como presidente es nada más y menos que una tragedia para la república estadounidense, para la Constitución…”. ¿Está de acuerdo con este tipo de respuesta apocalíptica?

Las visiones apocalípticas afloran siempre que la gente penetra en el “gran territorio desconocido”: estar seguro de que nada, o no mucho, seguirá siendo como hasta ahora, y que no se tiene ningún indicio sobre lo que puede suceder o sobre lo que posiblemente sustituirá lo que dejamos atrás.

Sobre las redes sociales


Zygmunt Bauman (Sociólogo)



La cuestión de la identidad ha sido transformada de algo que viene dado a una tarea: tú tienes que crear tu propia comunidad. Pero no se crea una comunidad, la tienes o no; lo que las redes sociales pueden crear es un sustituto. La diferencia entre la comunidad y la red es que tú perteneces a la comunidad pero la red te pertenece a ti. Puedes añadir amigos y puedes borrarlos, controlas a la gente con la que te relacionas. La gente se siente un poco mejor porque la soledad es la gran amenaza en estos tiempos de individualización. Pero en las redes es tan fácil añadir amigos o borrarlos que no necesitas habilidades sociales. Estas las desarrollas cuando estás en la calle, o vas a tu centro de trabajo, y te encuentras con gente con la que tienes que tener una interacción razonable. Ahí tienes que enfrentarte a las dificultades, involucrarte en un diálogo.

El Premio Nobel y la decadencia europea

Nick Ravangel


La literatura norteamericana es una de las más brillantes de Occidente. En los dos breves siglos de existencia del país, los autores de calidad han ido amontonándose hasta formar legión. Sería ocioso y cansino nombrarlos, pero para quien guste informarse Revista Malabia ha nombrado a varios en sus Lecturas necesarias para entender el siglo XX núm. 61. Todavía hoy, esos ejemplos de brillantez siguen llegándonos. Sin embargo, el Premio Nobel de Literatura de este año, otorgado por la Academia sueca ha ido a parar al músico Bob Dylan.
No es mi intención quitar méritos a tan tremendo personaje, pero darle un premio así me parece una tomadura de pelo. ¿Por qué? Porque este premio, antes prestigioso, no lo consiguieron literatos como Proust, Nabokov, Kafka, Borges, Roa Bastos, Cortázar, Tolstoi, Zola, Ibsen, Valèry o Pérez Galdós entre otros. La comparación con el ganador actual es incluso ofensiva.

Desmontando coartadas

Bernardo Kliksberg *


Las 85 personas más ricas del mundo tienen hoy más que los 3600 millones de menores ingresos. El uno por ciento más rico tiene ya casi la mitad del producto bruto mundial. Esto contradice la ética más elemental. Cómo justificar lo injustificable. Han crecido las coartadas inverosímiles para legitimarlo. También, con la desigualdad, el peso del uno por ciento sobre las decisiones del Estado. Sin embargo, hay salida.

La Contracultura: Vigencia de una rebelión

                                                                    Bernat Muniesa


                                           Si el conocimiento y su derivada que es la cultura no conducen a la rebelión, entonces no son nada  Friedrich Nietzsche
                                                                                                                                                                       

         

La llamada Contracultura como movimiento rebelde surgió inicialmente en USA como respuesta de una generación de jóvenes contra el Liberalismo o Capitalismo (en adelante el Sistema) y lo que Herbert Marcuse, filósofo y sociólogo alemán allí exiliado, venía anunciando en los centros universitarios  (New York y Berkeley, en California) acerca de la aparición, como producto del Sistema, de un ente al que denominó como el hombre plano o unidimensional (en el Imperio Romano, la aristocracia les llamaba la plebe; Marx se refería a la masa, y Nietzsche a la chusma).
      Marcuse había formado parte de la Escuela de Frankfurt, junto a Max Horkheimer, Eric Fromm y Theodor Adorno (Walter Benjamin también formó parte de esta élite intelectual, pero murió en Port Bou cuando intentaba exiliarse, en septiembre de 1940), todos huidos de la Alemania nazificada. Especialmente Marcuse sería uno de los referentes de las rebeliones juveniles iniciadas en los USA, antes de regresar a Europa por haber sido expulsado de la Universidad de Berkeley a instancias del entonces gobernador de California, el ultraliberal Ronald Reagan, que le acusaba de instigar a los estudiantes contra el Sistema con sus críticas sociológicas. Fue acusado de “comunista”, aunque no lo era, pues no debe olvidarse que una de sus obras llevaba por título El final de la utopía, un diagnóstico acerca del fracaso del comunismo stalinizado de la URSS. De hecho, en la epistemología marcusiana se combinan elementos del freudismo, del marxismo  y del anarquismo (ligado al bakuninismo).

Por una soberanía idiomática

 Irene Agoff / Susana Aguad / Jorge Alemán / Fernando Alfón / Germán Alvarez / María Teresa Andruetto / Julián Axat / Martín Baigorria / Cristina Banegas / Silvia Battle / Diana Bellessi / Gabriel Bellomo / Carlos Bernatek / Emilio Bernini / Esteban Bér


El lema actual de la Real Academia Española (RAE) es “Unidad en la diversidad”. Lejos del purista“Limpia, fija y da esplendor”, el de hoy anuncia la mirada globalizadora sobre el conjunto del área idiomática. Podría entenderse como enunciado referido al carácter pluricéntrico del español, pero como al mismo tiempo la RAE define políticas explícitas en la conformación de diccionarios, gramáticas y ortografías, el matiz de “diversidad” que propone termina perdiéndose en el marco de decisiones normativas y reguladoras que responden a su tradicional espíritu centralista.

La ciudad y los perros

Pasando por Barcelona

         
                   Nick Ravangel

Barcelona supo ser una ciudad industrial y rebelde a principios del siglo XX. Aquí se juntaron Margarita Xirgu y Federico García Lorca, despuntaron los ateneos libertarios donde las clases populares accedían a la cultura, florecieron tertulias literarias, crecieron las editoriales en lengua castellana y catalana.
Barcelona era un faro del Mediterráneo.

¡Peligro! Acuerdo Transatlántico

Ignacio Ramonet



Dentro de dos meses, el 25 de mayo, los electores españoles elegirán a sus 54 diputados europeos. Es importante que, esta vez, a la hora de votar se sepa con claridad lo que está en juego. Hasta ahora, por razones históricas y psicológicas, la mayoría de los españoles –jubilosos de ser, por fin, “europeos”– no se molestaban en leer los programas y votaban a ciegas en las elecciones al Parlamento Europeo. La brutalidad de la crisis y las despiadadas políticas de austeridad exigidas por la Unión Europea (UE) les han obligado a abrir los ojos. Ahora saben que es principalmente en Bruselas donde se decide su destino.

El sinsentido de la austeridad europea


Sergio Cesaratto
(Fuente: Página 12)

La crisis financiera europea no terminó, acaba de comenzar. En el largo plazo, la tragedia griega aparecerá como un episodio menor. No es difícil para los argentinos comprender el origen de la crisis, aunque es sorpresivo por qué una de las regiones más ricas del mundo y una referencia global para el crecimiento con equidad social se está suicidando al adoptar medidas de austeridad que profundizan la crisis.
La Unión Monetaria Europea (EMU, por sus siglas en inglés) nació de un diseño político francés que pretendía atar para siempre el destino de la Alemania post-unificación a Europa occidental. De otro modo, la nueva Alemania hubiera mirado hacia el este, como lo hizo de todas formas al convertirse en el eje manufacturero de Europa del este, hacia donde descentralizó sus producciones de menor valor agregado. Al participar de la EMU, Italia y otros países apuntaron a importar la disciplina fiscal, monetaria y laboral alemana.

María Zambrano: de Europa


María Zambrano
                                  
   Jorge Rodríguez Padrón


Este ensayo, sobre la obra de María Zambrano, es parte de una serie que apareció en la prensa española entre 2001 y 2005 y el año pasado se convirtió en un libro, publicado por la Editorial Idea.